Todo empezo con una pequeña ventana de MSN, en el fondo inocente… “que gusto saludarte después de tanto tiempo… cuando nos vemos… que ingratos” a veces los baldes de agua fria llegan así: de pronto y sin avisar, un par de dias después la llamada de rigor: “te invito un café”, asi que fuimos a Starbucks, pedimos dos Dark Cherry Mocha (Frappuccino), invité yo, 1 hora después miles de recuerdos en mi mente, “recuerdas la vez que… o aquella que…” terminaron los cafés ahora le tocaba invitar a ella, invito dos Toffee Nut(Frappuccino), era verano y hacía calor, me contó su vida, le conté mi vida, seis largos años de ausencia y todo derrepente así nomás sin avisar, “estás bellísima” le dije, “el tiempo no ha pasado para ti”.

 

Las horas pasaban y pasaban (con clientes como nosotros Starbucks quiebra) y los recuerdos salían uno tras otro, luego nos fuimos a buscar un trago a NewsCafe (como odio esos cafés de Jockey, donde todos los tragos son caros y feos) , vino una piña colada, un Jack Daniel’s… un cigarrillo sin sabor… y no se si fue el scotch, si era la mágica noche, o si tal vez fueron sus ojos, sus ojazos, bellos y que yo recordaba mucho, pero me di cuenta que seis años son un día, era tarde y nos botaron de la manera mas elegante (cerrando el local), la dejé en su casa y me fui a la mía, con un recuerdo en la mente y un fuego en el corazón.